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lunes, 28 de diciembre de 2009

LA MISIÓN DE LOS CONSTRUCTORES

Unos obreros estaban picando piedras al pie de un enorme edificio en construcción. De pronto, un visitante se acercó a uno de ellos y le preguntó:
—¿Qué están haciendo ustedes aquí?
Uno de los obreros le miró con rudeza y le respondió:
—¿Acaso no ve usted lo que hacemos? Estoy aquí picando piedras como esclavo por un sueldo miserable y sin el mínimo reconocimiento. Mire usted ese cartel, tiene los nombres de los ingenieros y los arquitectos, pero nos nuestros, ni sombra… Nosotros estamos aquí de sol a sol dejando el pellejo en las piedras.
El visitante se acercó entonces a otro de los obreros y le hizo la misma pregunta. Este obrero, menos gruñón contestó:
—Pues aquí, como bien ve usted, picando piedras para levantar este enorme edificio. El trabajo es duro y mal pagado, pero qué le hacemos, no hay de otra y hay que llevar el pan a los hijos.
El visitante se acercó a un tercer obrero. Hizo la misma pregunta, ¿qué está usted haciendo? El hombre, con más entusiasmo y alegría respondió:
—Estamos levantando un gran hospital, el mejor del mundo. Las generaciones futuras lo admirarán y podrá salvar la vida a cientos, miles de personas. Quizá jamás lo pueda yo usar, pero quiero ser parte de esta extraordinaria aventura.

……………………………………………………….

El mismo trabajo, el mismo sueldo, la misma ausencia de reconocimiento, la misma realidad.
Pero hay en cada obrero tres maneras diferentes de ver la misma realidad, de vivirla; uno de ellos la ve como esclavitud; el otro, como resignación y el último como una apasionante aventura y como un desafío para sí mismo.
Deberíamos, todos, vivir con ilusión, disfrutar nuestro trabajo con pasión y sentirnos parte de las buenas obras.
Nosotros nos construimos a nosotros mismos con ellas… ¡Somos constructores!

sábado, 21 de noviembre de 2009

SIR ROBERT MORAY


Teniendo a la revolución inglesa como fondo y escenario histórico, aquélla revuelta promovida por Oliver Cromwel hacia 1648, quizo eliminar a los reyes Estuardo de la Corona inglesa. No obstante, la tradición monárquica inglesa se impuso y en un marco de entendimiento misterioso, un grupo de hombres de ambos bandos -realistas y parlamentarios- logró consumar un proyecto secreto llamado El Colegio Invisible, que hubo de ser la base de la Roya Society, institución que agrupó a lo shombres de ciencia, entre ellos Isaac Newton, Robert Boyle y muchos más.

Los hombres que promovieron la Real Sociedad fundaron también, liderados por Robert Moray, lo que más tarde llegaron a ser las Logias masónicas, dedicadas al "estudio de los misterios ocultos de la naturaleza" para mejor comprender el Trono de Dios.

En El Colegio Invisible se estudian los misterios del hombre, los misterios de la naturaleza para que sus miembros puedan acercarse mejor al Espíritu Supremo de Dios, Gran Arquitecto del Universo.

jueves, 14 de febrero de 2008

PEDAZOS DE UNIVERSO

Ha dicho Ralph W. Emerson:
El hombre es un pedazo de universo hecho vida.
Y es que somos una emanación, auténticos destellos de Dios desprendidos de Su Ser infinito, poderoso, omnipresente, perfecto, justo y soberano.
La creación -la realidad conocida, y aún la desconocida- es la Volutad de Dios revelada en el mundo. Por eso Dios es Creador, Gran Arquitecto del Universo y es el Dios de todos, aunque los hombres en las diferentes culturas del mundo le hayan puesto diferentes nombres y le perciban, comprendan y adoren de modos diferentes.

Dios es UNO, como bien dicta el Shema, expresión máxima de la fe entre los judíos.
Aqui, en El Colegio Invisible, enseñamos a los colegas cosas como las siguientes:

Adora al Gran Arquitecto del Universo.
El verdadero culto a Dios consiste en las buenas costumbres.
Haz el bien y deja hablar a los hombres...
Jamás juzgues ligeramente las acciones de los hombres, perdonándolas o condenándolas, DIOS, que es quien sondea nuestros corazones, es Él quien puede
apreciar sus obras...
Y en El Colegio decimos muchas cosas más...
¿Estaremos mal?

domingo, 3 de febrero de 2008

PULIR LA PIEDRA

Nadie nace sabiendo, reza la sabiduría vernácula.
Y tampoco nadie nace perfecto, pero todo ser pensante y creyente es perfectible.
La obra de Dios -el Hombre y la Creación- se perfecciona día con día gracias a su Luz y a su Palabra revelada en el corazón del hombre por medio de su Gracia y de su Espíritu.
Por eso, el ser humano se pule a sí mismo con mazo y cincel, y gradualmente se va haciendo a sí mismo cada día; se va construyendo, y con su propia voluntad y esfuerzo y con la Gracia del Gran Arquitecto del Universo, Creador Omnipotente, Eterno, Inmutable y Justo -con su Luz y con su Espíritu-, el constructor va encontrando las formas de superar sus escollos y rebabas que le mantienen en las tinieblas, allá en el occidente de su templo interior.
La educación universal -que es lo que los Maestros de El Colegio Invisible anhelan- nos cubre con su manto y gracias al estudio -el pulimiento de nuestra piedra en bruto- vamos por ahí caminando y tratando de encontrarnos a nosotros mismos y hallar así a Dios. Por eso decimos el decir popular: A Dios rogando, y con el mazo dando.
Dicho de otro modo: Ayúdate que yo te ayudaré.

Confucio, el pensador chino, proclamó una gran verdad:

Estudiar equivale a pulir la piedra, y a fuerza de cultivarla se purifica el
espíritu.

miércoles, 23 de enero de 2008

NUESTRO DIOS

Nuestro Dios es el mismo que tienen todos los seres humanos, cuyo corazón y sensibilidad les conduce a admirarle, reconocerle y aceptar profundamente sus designios. Nuestro Dios es Arquitecto y Constructor del Universo, Omnipotente, Inmutable y Justo; creemos en él con todas las fuerzas de nuestro ser y de nuestra alma, y pensamos que:
  1. El verdadero culto a Dios consiste en las buenas costumbres.

  2. Debemos hacer el bien y dejar hablar a la gente, los hombres.

  3. Debemos conservar nuestra alma ta pura, que pueda presentarse ante Dios, en todo momento, indigna de reproche...
Así sentimos, creemos y pensamos en El Colegio Invisible.
¿Estaremos mal?

viernes, 14 de diciembre de 2007

EL MISTERIO DE DIOS

Muchos se ocupan en pretender demostrar científicamente que los supuestos o las verdades de fe de las religiones son falsas. Cuestionan, por ejemplo, el misterio sublime de la resurrección del Señor o bien sus milagros o señales consignados en el Evangelio y testificados por cientos de personas en "aquéllos tiempos".
Las verdades de fe son indiscutibles, no porque sean verdaderas para todos -incluyendo para los no creyentes- sino porque toda discusión acerca de ellas es, por naturaleza, inútil.
¿A dónde conduce una discusión de este tipo?, ¿que beneficios puede conllevar algo así?, acaso ¿alguién triunfa y vence al contrario?
El hombre de ciencia busca y encuentra, explica y postula principios, leyes y verdades del mundo físico o natural. Pero el hombre de fe -aún aceptando éstas- cree en realidades que en este mundo no se dan, sino solo en los mundos sublimes y espirituales; las verdades de fe forman parte de otros mundos que son esenciales, y como tales, imposibles para los ojos físicos. La resurreción del Señor y sus milagros, por ejemplo, son perfectamente válidos para el creyente y no para el racionalista empeñado solo en aceptar "solo lo que ve", como Tomás, el incrédulo.
El hombre, decimos en El Colegio Invisible, es un ser pensante, pero también es un ser creyente.
Acá, en los Talleres de El Colegio, sostenemos que el hombre intiligente cree y sabe, es decir, él esta entre la ciencia y la virtud, entre la materia y el espíritu, o sea: ¡Entre la escuadra y el compás...!

lunes, 26 de noviembre de 2007

LA VIDA ES UN MILAGRO

Quien diga que la vida toda es materia, deseos y satisfacción carnal, esta ciertamente ciego y muerto en vida. Lo esencial es invisible para los ojos, y la verdadera vida es la vida espiritual, según nos enseña El Evangelio.
Para los maestros de El Colegio, la escuadra es la expresión del mundo denso, el mundo de los deseos, y el compás denota, en cambio, el aspecto sublime, sutil y elevado de la existencia. Con esos instrumentos trabajan los maestros de El Colegio.
Pero Jesús, nuestro Salvador, enseñó maravillosamente que su reino no era de este mundo, sino del mundo del cielo, es decir, del mundo del espíritu, ahi donde mora Dios, el Creador Omnipotente, Eterno, Inmutable y Justo.
Por eso, en este sentido, hay dos clases de hombres, los que creen y los que no creen.
Einstein, sostenía que la religión sin la ciencia estaría ciega, y la ciencia sin la religión estaría coja. Pero también escribio así:


"Hay dos maneras de vivir la vida, una como si nada fuera un milagro, la
otra es como si todo fuera un milagro".

Y si que todo es un milagro, solo hay que abrir los ojos ... y ver...


viernes, 16 de noviembre de 2007

ALEGRÍA POR LA FELICIDAD AJENA

Dicen en El Colegio Invisible:

Sé siempre contento, de todo, con todo y para todo...
La verdadera alegría no es la que proviene de nosotros, sino de la felicidad de los demás y consiste en alegrarnos por el éxito, el bienestar o el gozo de nuestros semejantes. Es la alegría que nos enseña nuestro Señor Jesucristo.
La persona espiritual, cuando se siente dichosa por la dicha de los otros, es doblemente dichosa. Del mismo modo que cuando amamos a una persona nos sentimos muy contentos de su bien, así se siente la persona espiritual del bien y la dicha de los otros. Con la alegría compartida uno se siente pleno y satisfecho por la fortuna ajena. Ésta es pariente de la benevolencia, la generosidad y el desapego.
Es una cualidad singular y bella sentirse verdaderamente felices cuando otras personas lo son. Si alguien se regocija de nuestra felicidad, nos sentimos llenos de respeto y de gratitud por su apreciación. Cuando nos deleitamos en la felicidad de otra persona, cuando verdaderamente nos alegramos de su prosperidad, de su éxito o buena fortuna estamos manifestando la alegría compartida.
La alegría por el éxito ajeno tiene como contrario la envidia, y también el amaneramiento o la hipocresía, el decir una cosa y pensar y sentir otra. Es un antídoto seguro contra la depresión. Cualquiera que padezca de depresión padece de falta de alegría por los otros, sufre una falta de alegría empática. No siempre se pueden tener ocasiones alegres, pensamientos alegres en la propia vida, pero si nos alegramos por el bien de otros, con seguridad encontraremos siempre motivos para ser felices.
La fuerza de que aporta este tipo de felicidad libera realmente. A diferencia de un estado de simple excitación o atolondramiento, la cualidad de la alegría compartida pone en tela de juicio los arraigados supuestos acerca de la soledad, la pérdida y la felicidad, y muestra otra posibilidad. Este júbilo anula muchas de las características de la mente que traban al ser humano.
Buena parte del sufrimiento procede del efecto constrictivo que producen los sentimientos negativos hacia una o varias personas. Con ellos uno se limita a sí mismo y limita a los demás. Juzgamos a alguien, lo comparamos con nosotros mismos, lo rebajamos, lo envidiamos y nosotros mismos sufrimos las consecuencias sofocantes de esas limitaciones. Como son tantos los estados mentales que nos constriñen, la alegría altruista es muy difícil que surja, pero es tan potente esta cualidad que puede derrotar a la aversión y al apego que nos traban. Si cuando surgen los estados mentales en donde es posible que nos quedemos atrapados los vemos, empezamos a entender el modo en que la alegría compartida y altruista nos puede liberar.

domingo, 11 de noviembre de 2007

¿QUÉ HACES, CANTERO?

Se cuenta que en una cantera trabajaban tres hombres y que un día llegó su Maestro a visitarlos.
Éste se acerca al primer cantero y le pregunta ¿qué estás haciendo? El cantero le contesta de mala manera:
- "Picando piedras".
El Maestro se acerca al segundo cantero y le hace la misma pregunta. Éste contesta:
-"Estoy dando forma a estas piedras".
Finalmente, el Maestro se acerca al tecer picapedrero y le formula la misma pregunta, ¿qué estas haciendo?
El picapedrero, que estaba trabajando cn mucho ahínco y fe le contesta muy entusiasmado:
-¡ESTOY CONSTRUYENDO UNA CATEDRAL!
Este es el trabajo en El Colegio Invisible.

domingo, 28 de octubre de 2007

NUESTRO TEMPLO INTERIOR

Dice Pablo que cada hombre es un Templo de Dios en la tierra. En efecto, los maestros de El Colegio Invisible han seguido fielmente sus enseñanzas, que son las de nuestro máximo Maestro Jesús.
En arquitecto de El Colegio ha tratado de describir el Templo Simbólico en su manifestación material, y ha dicho:
"Su interior se divide en varios compartimientos en los que se enseña todo lo que el hombre debe aprender para mejorar su suerte. Allí, la ciencia del cielo, de los astros y de los fenómenos de la naturaleza, tan cultivada en la India y luego en Egipto, tan brillantemente resumida en el Cosmos del inmortal Humboldt. Allá el conocimiento del corazón del hombre, la historia de las pasiones, de sus vicios y la manera de perfeccionar la razón y hallar la verdad que hace nuestra ventura. Más al centro ... ¡Pero no podrían comprenderme...!"
El corazón del hombre, conocer su corazón, ahi está la clave... decimos nosotros.

Dios nos ha dado facultades supremas para entenderlo y comprenderlo a Él.
Quizá no podamos lograrlo jamás ... pero con la fuerza de nuestra FE podremos sentirlo dentro de nosotros y así podremos conocer el núcleo de nuestro Templo Interior.

LA LÓGICA Y EL COMPÁS


Cuando los aspirantes viajan, el maestro les dice: "En este viaje llevábais el Compás"... "el regulador por excelencia de lo cierto y de lo falso, que nos enseña a discutir con precisión, a clasificar nuestros conocimientos y a deducir consecuencias exactas".
El maestro nos esta hablando, ni más ni menos, de la lógica, es decir, del "Organón" aristotélico, el instrumento fundamental que debemos usar para que pensemos bien.
Dicen que como pensamos actuamos; otros que como sentimos también actuamos.
Para unos pesa más el sentimiento que el pensamiento. Y la verdad es que los actos humanos no se explican con facilidad. Por eso, Nuestro Señor, el Gran Arquitecto del Universo y nuestro Padre Celestial "es el único que puede juzgar nuestras obras".
El maestro Aristóteles, remoto ancestro y guía espiritual de los modernos artífices de El Colegio Invisible nos ha dicho:
"En las argumentaciones utilizamos las palabras en lugar de las cosas porque no podemos disponer de las cosas mismas".

SABER CALLAR

AUDI, VIDE TACE , dice el escudo de armas de la última evolución de El Colegio Invisible, y lo traducimos como oir, ver y callar.
Mucho nos dice a muchos, poco les dice a muchos más. Pero la virtud del trabajo interior va por ese camino. El silencio se complementa con ese verbo maravilloso, callar. Pero lograrlo es tarea de colosos. Todos los males entran por la boca, y salen también por la boca.
Si tan solo hubiéramos sido capaces de callar en el momento indicado, tal vez nuestras vidas serían otras.
Pero no hemos sido lo suficiente virtuosos para hacerlo.
"Guardar silencio de todo lo que hubierais podido ver, entender y oir", se dice a quienes se reciben en los Talleres de El Colegio.
Y como siempre, unos aprenden, y otros no.
Pero ya Konrad Adenauer lo dijo con la maestría propia de los maestros de El Colegio:
"Todos los órganos se cansan en algún momento, salvo la lengua".

domingo, 9 de septiembre de 2007

EL ARTE DE HABLAR, LA VIRTUD DE CALLAR


HABLAR oportunamente, es acierto.
HABLAR frente al enemigo, es civismo.
HABLAR ante la injusticia, es valentía.
HABLAR para rectificar, es un deber.
HABLAR para defender, es compasión.
HABLAR ante un dolor, es consolar.
HABLAR para ayudar a otros, es caridad.
HABLAR con sinceridad, es rectitud.
HABLAR de si mismo, es vanidad.
HABLAR restituyéndote fama, es honradez.
HABLAR disipando falsos, es conciencia.
HABLAR de defectos, es lastimar.
HABLAR debiendo callar, es necedad.
HABLAR por hablar, es tontería.
CALLAR cuando acusan, es heroísmo.
CALLAR cuando insultan, es amor.
CALLAR las propias penas, es sacrificio.
CALLAR de si mismo, es humildad.
CALLAR miserias humanas, es caridad.
CALLAR a tiempo, es prudencia.
CALLAR en el dolor, es penitencia.
CALLAR palabras inútiles, es virtud.
CALLAR cuando hieren, es santidad.
CALLAR para defender, es nobleza.
CALLAR defectos ajenos, es benevolencia.
CALLAR debiendo hablar, es cobardía.

Debemos aprender primero a CALLAR para luego poder HABLAR.
Recuerda siempre: Que tus palabras sean más importantes que el Silencio que rompes.


Julio César Mendoza Núñez
Ex-Cadete III Promoción Colegio Militar "Elías Aguirre" - Chiclayo - Perú
P:. V:. M:. B:.R:.L:.S:. "José Galvez Egúsquiza" Nº 75 - Rito York - Gran Logia del Perú.

Alumno distinguido de El Colegio Invisible.

viernes, 7 de septiembre de 2007

¡OH LUZ DE LOS MISTERIOS...!

¡Oh firmamento celeste, oh luz de los Misterios!
¡Tu, Hierofante que con tu antorcha iluminas mi camino por la noche!
¡Tú que alumbras mi sendero y me ubicas en el destino!
La noche estrellada cubre con su manto azul intenso los valles egipcios; las almas se elevan con sus destellos plateados buscando reunirse con Su Creador. Los sacerdotes subliman sus pensamientos y evocan la Revelación en lo más profundo de las pirámides, y allá, en el horizonte, los iniciados se recocijan en su dicha portentosa de ver a Dios.
¡Oh, Luz de los Misterios! ¡No abandones mi alma, no alargues mi desesperación!

EL ARTE REAL

Los Antiguos Gremios de Constructores medievales son la cuna histórica, simbólica y filosófica de la masonería. Esta proviene de una iniciación de oficio derivada de aquéllas corporaciones medievales, las que le han transmitido su estructura, sus grados iniciáticos y el hermoso, cuanto sublime, simbolismo representado por el Arte de Construir que, para la masonería, constituye un arte sagrado, espiritual y expresado por medio del ritual.
La masonería regular trabaja simbólica y ritualmente en la edificación del templo universal dedicado a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo, el cual considera como un principio espiritual que dirige y orienta sus trabajos y cuya influencia es transmitida al neófito por medio del ritual de iniciación. Esta construcción es al mismo tiempo interior y exterior. Es interior toda vez que el masón es, él mismo, un templo en el que se manifiesta el espíritu divino; es exterior ya que él es una piedra del templo que levanta junto a sus hermanos de logia "de todos los tiempos y extendidos sobre la faz de la tierra".

El ARTE REAL de la masonería se expresa por medio del trabajo del aprendiz iniciado, el cual se expresa por medio del simbolismo de la piedra bruta, la que el aprendiz debe desbastar "a fin de despojarla de sus asperezas y acercarla gradualmente a una forma en consonancia con su destino". Así, desbastar la Piedra es una manera masónica de decir que el aprendiz -el masón en general- trabaja sobre sí mismo para despojarse de los prejuicios, vanidades, superfluidades y del mundo ilusurio de las formas que el hombre aprende en el "mundo profano", mundo al que debe renuniciar y morir pararenacer como un hombre nuevo. Este trabajo lo hace el masón con tres herramientas: el mazo, el cincel y la regla.

El simbolismo de estos elementos herramentales de la construcción es sublime y constructivo de la personalidad del sujeto. El ARTE HERMÉTICO -o Arte Real- es un don del cielo, un aunténtico regalo de Dios al que pocos son invitados. La iniciación es una llamada que expereimentan pocos hombres y que les permite un alejamiento del mundo exterior y un acercamiento a sí mismos. El Arte Real es, entonces, un proceso de transformación , un cambio gradual del hombre que abandona poco a poco las asperezas y las rebabas de su personalidad profana y grosera para aproximarse a su templo interior, es decir, al regocigo interno que le da la Luz de la Verdad, la cual proviene de la iluminación de comprender la verdadera esencia de Dios, más allá de creencias, dogmatismos y formulismos del culto religioso. Esta visión interna, que nace de la transformación interior -el desbastamiento de la Piedra Bruta- es lo que la masoneríallama "cuadrar la piedra", es decir, hacerla cúbica pero como una evolución de la piedra tosca que abandona poco a poco sus formas para transitar al mejoramiento continuo de la personalidad. Por eso, en vano trabaja y se esfuerza el masón si sus trabajos no son a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.

Bien lo dice David, el salmista: "Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los albañiles".

EL GRANO DE TRIGO

Colaboración de Pedro Canseco del Ort:. de México, Vall:. de Oxaca.
Alumno de El Colegio Invisible. El cuarto de reflexión constituye la prueba de la tierra -la primera de las cuatro pruebas simbólicas de los elementos y, por su analogía, nos lleva a los Misterios de Eleusis, en los cuales el iniciado estaba simbolizado en el grano de trigo echado y sepultado en el suelo, para que germinara y se abriera, con su propio esfuerzo, un camino hacia la luz. La semilla, en la cual se halla en estado latente o potencial toda la planta, representa muy bien las posibilidades latentes en el individuo que deben despertarse y manifestarse a la luz del día, en el mundo de los efectos. Todo ser humano es, efectivamente, un potencial espiritual o divino, idéntico al potencial latente en la semilla, que debe ser desarrollado o reducido a su más plena y perfecta expresión, y este desarrollo es comparable en todos sentidos al desarrollo natural y progresivo de una planta. Así como la semilla, para poder germinar y producir la planta, debe ser echada en el suelo, en donde muere como semilla, mientras el germen de la planta futura empieza a crecer, así también el hombre, para manifestar las posibilidades espirituales que se encuentran en él en estado latente, debe aprender a concentrarse en el silencio del alma, aislándose de todas las influencias exteriores, y morir para sus defectos e imperfecciones a fin de que el germen de la Vida Nueva pueda crecer y manifestarse.
Dado que el Germen espiritual, la Divina Semilla de nuestro ser, es inmortal e incorruptible, esta muerte –como toda forma de muerte, desde un punto de vista más profundo- es simplemente el despojo de una forma imperfecta y la superación de un estado de imperfección, que fueron en el pasado el escalón indispensable de nuestro progreso, pero que en la actualidad se han hecho una limitación, y al mismo tiempo la necesidad, la oportunidad y la base, para un nuevo paso adelante. Esa imperfección o limitación que debe ser superada –los límites estrechos en los que se halla encerrado nuestro pensamiento y nuestro ser espiritual por los errores y falsas creencias asimiladas en la educación y en la vida profana- es lo que simboliza la cáscara de la semilla, producida por ésta como protección necesaria en el período de su crecimiento, y enteramente análogo a la cáscara mental de nuestro propio carácter y personalidad.
Lavagnini, un genial profesor de El Colegio Invisible.

¡ÉNTRALE!

La Logia es un espacio de tolerancia, libertad, estudio y reflexión. En consecuencia, la Logia es una agrupación de hombres que anhelan ser tolerantes, libres y estudiosos. La Masonería, en cambio, es un ámbito de saberes, un campo del conocimiento; la Masonería, o Francmasonería, es un sistema de moral enseñado por símbolos y velado por alegorías. Por eso contiene una filosofía moral para conocer y practicar la virtud.
Se ingresa a la Logia, pero es la Masonería la que debe ingresar en nosotros. Como todo en la vida se dice, no sin razón, que muchos son los llamados pero pocos los elegidos. Este es el espíritu de la Iniciación. Así ha sido siempre y seguirá siéndolo. ¿Qué nos ofrece el Arte Real?
El AR no nos ofrece más que la oportunidad de ser nosotros mismos, de darnos cuenta de que podemos ser diferentes y, por lo mismo, de hacernos concientes con sus enseñanzas de que hay prioridades en la vida que debemos atender. Una de ellas es el trabajo para perfeccionarnos a nostros mismos, para llevar el pan a nuestras casas con decoro, honor y dignidad. Otra, que debemos pensar en las cosas esenciales de la vida, entre ellas y en primerísimo lugar, DIOS. El Cuarto de las Reflexiones nos dispone a pensar en la vida interior. La Francmasonería constituye una oportunidad de unir a los hombres más alla de creencias religiosas, filosofías, posturas políticas o clases sociales. La Logia es el Centro de la Unión. El masón, por su parte, debe ser un individuo creyente en Dios, en la familia, en la vida, en la inmortalidad del alma y en la fraternidad universal.
La Logia y sus integrantes no se ocupan de combatir religiones ni iglesias, pues considera que los verdaderos enemigos contra los cuales hay que combatir son el fanatismo, la ignorancia y la ambición, además de las pasiones y los vicios que corrompen el alma de los justos, orillándoles al abismo de la perdición y la ofensa de Dios. El masón debe ser respetuoso, amable, fraterno y responsable y demostrar con su conducta que merece el reconocimiento de sus hermanos de Logia y de la sociedad. No debe ser libertino irreligioso ni estúpido ateo. La esencia de la Masonería es su simbolismo, él es su Alma, y este simbolismo se expresa en su Ritual. Si le interesa este tema, coméntelo con el patrocinador de este Blog.

La Masonería nació de El Colegio Invisible.

LA MORT

No basta con pensar en la muerte, sino que debemos tenerla siempre delante. Entonces, la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre. Stefan ZweigLa muerte sólo será triste para los que no han pensado en ella. FénelonEn efecto, la muerte es mal comprendida. Durante los prolegómenos de la Iniciación en The Ancient Craft, puerta de entrada a El Colegio Invisible, el candidato es puesto delante de los símbolos de la muerte, ahí en el C. de R. La idea es que reflexione en aquéllos asuntos en los que el hombre profano no suele pensar, sumido como está en el mundo de la materia y el consumo. Para los MM., la muerte no es asunto desconocido en enseñanza y simbolismo. El A. M. la conoció en la Inic., justo para morir y nacer a una nueva vida. Luego, cuando representó al Mtro. H. A., dramatizó el sentido de la metemsicosis para conocer, de nueva cuenta, el "volver a nacer" ya como hombre que conoció el Umbral y como ente nuevo, jalado a la vida por las tres luces. De modo que el M. M. que en verdad asume el simbolismo y el sentido profundo de la leyenda mítica, no esta ajeno a la muerte; muy al contrario, la comprende y no le teme. Sabe que es un estado nuevo de la existencia, y conciente y sabedor de la Inmortalidad del Alma busca acercarse por medio del Sublime y Gran Misterio al Seno de Su Creador. Es parte del Real Secreto. Esto es lo que se sabe, se enseña y se dice en El Colegio Inviible.