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viernes, 15 de febrero de 2008

¿DE QUÉ SOMOS DUEÑOS?

Uno es dueño de muy poco, pero de entre lo poco, de mucho.
¿Qué nos llevamos a la tumba? Nada.
¿Con qué vivimos nuestras vidas? Con las vivencias de cada instante, de cada momento y experiencia. Fuera de eso, como bien dijo Salomón en sus Proverbios: "Todo es vanidad".
Lo que tenemos, si es material, acaba en el polvo, como nosotros mismos. Lo que pensamos, lo compartimos con todos, y solo el amor, o el odio, son verdaderamente nuestros. El primero nos da vida, el segundo nos da muerte.
Hoy evocamos aquí, en El Colegio Invisible, la tesis, entre filosófica y poética, del gran Schiller:

A todos pertenece lo que piensas. Sólo es tuyo lo que sientes. Si
quieres que sea tuyo lo que piensas, has de sentirlo.

SCHILLER, Friedrich von Poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán y, por supuesto, Maestro de El Colegio.

jueves, 14 de febrero de 2008

PEDAZOS DE UNIVERSO

Ha dicho Ralph W. Emerson:
El hombre es un pedazo de universo hecho vida.
Y es que somos una emanación, auténticos destellos de Dios desprendidos de Su Ser infinito, poderoso, omnipresente, perfecto, justo y soberano.
La creación -la realidad conocida, y aún la desconocida- es la Volutad de Dios revelada en el mundo. Por eso Dios es Creador, Gran Arquitecto del Universo y es el Dios de todos, aunque los hombres en las diferentes culturas del mundo le hayan puesto diferentes nombres y le perciban, comprendan y adoren de modos diferentes.

Dios es UNO, como bien dicta el Shema, expresión máxima de la fe entre los judíos.
Aqui, en El Colegio Invisible, enseñamos a los colegas cosas como las siguientes:

Adora al Gran Arquitecto del Universo.
El verdadero culto a Dios consiste en las buenas costumbres.
Haz el bien y deja hablar a los hombres...
Jamás juzgues ligeramente las acciones de los hombres, perdonándolas o condenándolas, DIOS, que es quien sondea nuestros corazones, es Él quien puede
apreciar sus obras...
Y en El Colegio decimos muchas cosas más...
¿Estaremos mal?

sábado, 24 de noviembre de 2007

HUYE DE LOS MALVADOS...

Dice la doctrina de los hombres de El Colegio Invisible:
"Huye de los malvados, más no odies a nadie". Y sentencian lapidariamente: "Haz el bien y deja hablar a los hombres".
Y es verdad, pensamos los alumnos de El Colegio. ¿Por qué?
Pues por la sencilla razón de que la convivencia en sociedad requiere respeto a los demás, y esto implica reconocer a nuestro prójimo tal y como es y poder así cumplir la máxima sálmica con la que los maestros colegiados abren sus cátedras: ¡Juntos en armonía!
Pero ello requiere vivir en armonía y concordia con los semejantes.

Ya Séneca lo dijo de otra manera:


Debe necesariamente temer mucho quien es temido de muchos.
Quien es temido de todos, debe ser un hombre peligroso, un ser temerario. ¿Tiene sentido vivir así?

CAMUS Y LA LIBERTAD


Unos sostienen que la sociedad es la evolución de su historia material, centrada en los modos de producción; otros dijeron que la historia del hombre es la historia de sus conflictos y de sus pasiones-el amor y el deseo-; otros más que todo se ubicaba en la búsqueda y conservación del poder y otros, como Albert Camus llegaron y dijeron que:


"A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda
la historia del mundo es la historia de la libertad".

EL PESO DE LOS DESEOS

Sócrates, el pensador griego, platicador y discutidor, paridor y alumbrador de las ideas, sostenía y lo enseñaba por medio de su actitud y de su vida frugal, que el hombre más feliz no es el que más posee, sino en que menos desea.
Muchos años, pero muchos, años despúes Ramón y Cajal vino a decir lo mismo:
A nadie cuesta más, que a aquel que mucho desea.

EL MUNDO DE LAS APARIENCIAS

Uno es lo que es, y no lo que parece. Pero en la sociedad en la que vivimos muchos se ocupan y preocupan por ser lo que no son y vivir, en consecuencia, de las apariencias.
Los hombres de nuestros tiempos -nosotros mismos- pensamos de un modo, actuamos de otro y sentimos de otro más. ¿Cuándo somos lo que en verdad decirmos ser?
La autenticidad ha quedado en el pasado. La sociedad industrial y de la información es una sociedad de las formas, de las apariencias.
Por eso Chesterton, el genial escritor inglés, dice bien, cuando dice:


A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada
uno se disfraza de aquello que es por dentro.

EL AMOR Y EL DESEO

José Ortega y Gasset se encuentra irremediablemente unido a la palabra "circunstancia".
El doctor en filosofía madrileño insiste en que lo que está en torno al hombre, todo lo que le rodea, no sólo lo inmediato, sino incluso lo remoto; no solo lo físico, sino también lo histórico y lo espiritual, todo determina su existencia. Todo ello define al hombre, todo lo hace, es decir, todo lo que le circunda le construye cotidianamente. El hombre se hace todos los días, como dicen los existencialistas, y Ortega lo es.
Su famosa expresión, en las Meditaciones del Quijote (1914), también le pinta de cuerpo entero a él:
«Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo».
Así -pensamos aquí- tanto el amor como el deseo configuran también la circunstancia del hombre, y por ello también Gasset se suelta diciendo:
"El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor
en cambio, es un eterno insatisfecho".

Por eso hemos de decir: más vale amar que desear; pero, en la juventud, deseamos más de lo que amamos y por eso, precisamente por eso, necesitamos vivir intensamente y dejar que pasen los años para transformar el deseo en amor. Aprender a vivir cuesta... tiempo y dinero.

jueves, 22 de noviembre de 2007

ENAJENACIÓN DE LOS MEDIOS

Pío Baroja solía decir que a una comunidad se le engaña más fácil y rápido que a un hombre.
Por su parte, Hitler, con su propagandista "genial", Goebels, logró enajenar a una sociedad culta e ilustrada, y no solamente al populacho alemán. La engañó y la llevó a la peor de las barbaries que la humanidad haya conocido en el siglo XX. Todos los alemanes lo aclamaban como a un dios y mostraron en más de una ocasión que estaban dispuestos a todo por él.
Los medios de comunicación no se caracterizan por decir la verdad, o cuando menos por evitar la mentira y el error. Lejos de formar opinión, en realidad la deforman y dislocan la opinión pública haciendo de ella prácticamente lo que quieren.
Lo mismo construyen grandes imágenes, que las destruyen de un plumazo. No hay poder que detenga el abuso de los "comunicadores" y comentaristas de la radio o de la televisión. La prensa seria y responsable -y en todo el mundo- es cada vez más escasa, pues para vender ha caído, y desde siempre, en el amarillismo y la exageración. Por ello, Pío Baroja no andaba tan equivacado cuando decía lo que dijo.

PROCLAMAR LA VERDAD

Marco Tulio Cicerón -lo sabemos todos- fue filósofo, orador de fuste y político romano de altos vuelos. Decía, entre tantas cosas que sostuvo en las tribunas públicas romanas, que "la verdad se corrompe tanto con la mentira, como con el silencio". Es decir, el que calla daña tanto la verdad como el que la oculta o la distorisiona con la mentira.
Por eso, la labor de los Maestros de El Colegio Invisible consiste en "hallar la verdad y proclamarla al Universo".
Esta no es una tarea fácil; la búsqueda, en sí misma, es cuestión de método, ciencia y talento, paciencia y perseverancia. Pero su proclamación es cosa de valor y carácter.
En los tiempos de la Inquisición y del fanatismo impuesto por la Iglesia Católica Romana, gritar la verdad era penado con la muerte.
Galileo tuvo que retractarse para conservar la vida, pero su amigo, Giordano Bruno, fue a la hoguera por sostenerse en lo dicho. Ejemplos hay muchos, y todos ellos ponen en evidencia la barbarie del oscurantismo romanista, que tanto daño hizo a la cultura occidental.
Pero los hombres que proclamaron la verdad -artistas, filósofos, científicos, polemistas- han pasado a la historia por haber cumplido con la consigna del Maestro de Galilea, nuestro Salvador:

"La verdad os hará libres".


sábado, 17 de noviembre de 2007

LA ÉTICA DE LOS MEDIOS

Si el fin justifica los medios, como expresa la sentencia jesuita, entonces poco tenemos que hacer los hombres en materia de moralidad y buena conducta.
Los tiempos que vivimos, según bien expresa Albert Eistein -maestrazo de El Colegio Invisible- se caracterizan porque el hombre ha perdido los rumbos y los caminos iluminados por la Luz de la Divinidad.
Dios grabó en la conciencia de los hombres los principios elementales del Deber y del Derecho para que los observemos y vivamos bien, es decir, para que vivamos juntos en armonía. Los Mandamientos no son sino eso, los preceptos supremos que han de guiar la conducta de los hombres para honrar la Palabra Divina y vivir en paz.
En mi opinón, dice el extraordinario Einstein, "son características de nuestra época la perfección de medios y la confusión de fines".
¿Qué debemos privilegiar, los medios o los fines?
Las éticas utilitaristas ponen énfasis en los fines y las éticas del deber en los medios.
¿Y entonces?

lunes, 29 de octubre de 2007

"Sola Scriptura, Sola Christus, Sola Gratia, Soli Deo Gloria"

La Necesidad de la Salvación.
Todos los hombres y las mujeres, desde la caída de nuestro padre Adán, nacemos en un estado de muerte espiritual. Ninguna persona, por su naturaleza muerta, ni puede, ni quiere, volver a Dios. Nadie puede de sí mismo obedecer a Dios o tener fe en Cristo. (vea Jn. 5:40; 6:44; Rom. 3:9-19; 5:12; Efe. 2:1-3).
La Causa de la Salvación.
Desde antes de la creación, Dios escogió a muchas personas de la raza caída de Adán para salvación. Aquellos quienes él escogió merecen la ira de Dios tanto como todos los demás que no fueron escogidos. Sin embargo, Dios los escogió en Cristo y decidió salvarles, y esto ciertamente hará. (vea Efe. 1:3-6; 2ª Tes. 2:13-14)
La Obra de Salvación.
El Señor Jesucristo murió como un sustituto de los que fueron elegidos por Dios. Por su sangre pagó por los pecados de ellos. Los redimió de la maldición de la ley y obtuvo redención eterna para ellos. Por su muerte Cristo infalible y justamente aseguró la salvación para todos los que el Padre le dio para representarles. (vea Jn. 10:9; Rom. 3:24-26; Gál. 3:13; Heb. 9:12).
El medio de la Salvación.
Dios el Espíritu Santo llama efectivamente a cada pecador escogido y redimido. El logra esto por medio de la predicación del Evangelio. Da vida a los elegidos y les vuelve a Cristo, dándoles arrepentimiento y fe. Por su Gracia todopoderosa, Dios les hace nuevas criaturas en Cristo. (vea Sal. 65:4; 110:3; Efe. 2:1-8).
La Certeza de la Salvación.
Dios guarda a todos quienes él ha escogido y redimido por Cristo, y les llama por el Espíritu Santo. Les cuida y les sella por su Gracia. Nunca quitará la Gracia que ha dado. Nunca anulará la fe que les dio. Los que han nacido de Dios no pueden perderse. Serán preservados porque son guardados por el poder de Dios por la fe. (vea 1ª Ped. 1:5; Jn. 10:27-30; Fil. 1:6)
No hay más....

domingo, 28 de octubre de 2007

LA LÓGICA Y EL COMPÁS


Cuando los aspirantes viajan, el maestro les dice: "En este viaje llevábais el Compás"... "el regulador por excelencia de lo cierto y de lo falso, que nos enseña a discutir con precisión, a clasificar nuestros conocimientos y a deducir consecuencias exactas".
El maestro nos esta hablando, ni más ni menos, de la lógica, es decir, del "Organón" aristotélico, el instrumento fundamental que debemos usar para que pensemos bien.
Dicen que como pensamos actuamos; otros que como sentimos también actuamos.
Para unos pesa más el sentimiento que el pensamiento. Y la verdad es que los actos humanos no se explican con facilidad. Por eso, Nuestro Señor, el Gran Arquitecto del Universo y nuestro Padre Celestial "es el único que puede juzgar nuestras obras".
El maestro Aristóteles, remoto ancestro y guía espiritual de los modernos artífices de El Colegio Invisible nos ha dicho:
"En las argumentaciones utilizamos las palabras en lugar de las cosas porque no podemos disponer de las cosas mismas".

jueves, 25 de octubre de 2007

EL TRABAJO

Los maestros de El Colegio Invisible enseñan que el trabajo es la única fuente legítima de toda riqueza. Y un proverbio inglés señala que el perezoso considera y califica como suerte el éxito del trabajador.
Entonces, se asume que la suerte es lo que distingue a las personas de éxito, y no el mérito propio, mucho menos el esfuerzo y el trabajo fecundo y creador, así como las competencias y habilidades adquiridas con la experiencia y, sobre todo, con el estudio y la preparación.
Pero existen muchas ideas tontas respecto de la suerte. Por ejemplo, en España suele decirse que más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría. Ideas como esta no hacen sino minusvalorar el mérito, que es lo único que distingue al hombre en el banquete de la vida.
Empero, no viene mal distinguir tres clases de trabajo:
  • El que nos aproxima a satisfacer las necesidades de la vida, en lo personal y familiar y de conformidad con lo justo y necesario.
  • El que nos conduce a la acumulación desmedida y ambiciosa de riquezas. Trabajo que termina por hacernos profundamente infelices.
  • El que nos lleva al perfeccionamiento interior por medio de la operación interna y a través la fe en el Señor.

Los dos primeros son trabajos materiales; no están mal, pero no lo son todo. El tercero es el más importante, pues es el único que le da sentido a nuestras vidas. Esto es lo que dicen los maestros de El Colegio.

miércoles, 24 de octubre de 2007

SE FILOSOFA, O NO SE FILOSOFA

Renè Descartes -maestro de El Colegio Invisible- fue filósofo y científico. Su famoso Discurso del Método cambio la forma de aproximación al objeto de estudio y abrió, además, las puertas para establecer los lineamientos lógicos del pensamiento en el proceso de investigación.
Sócrates, maestro de maestros, habría dicho que una vida sin reflexión no vale la pena ser vivida.
Y he aquí nuestro colega Descartes que nos dice:

Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás.

Nacido el 31 de marzo de 1596 en La Haye, Francia, en el seno de una familia de abogados, comerciantes y médicos, Descartes generó dos revoluciones científicas:
  1. En matemáticas simplificó la notación algebraica y creó la geometría analítica. ¿Quién no ha oido del sistema de coordenadas cartesianas? Creó la senda para llegar al cálculo diferencial integral desarrollado en Inglaterra por Isaac Newton (maestrazo de El Colegio y uno de sus fundadores), simultáneamente -y sin saberlo- con Gottfried Leibniz en Alemania.
    Inventó la regla del paralelogramo, que permitió combinar, por primera vez, fuerzas no paralelas.

  2. En química, su sistema deplazó al aristotélico al proporcionr una explicación unificada de innumerables fenómenos magnéticos, astronómicos y fisiológicos.

Y por si fuera época... su Discurso del Método que ...

martes, 23 de octubre de 2007

LOS BIENES DEL ALMA

Salomón lo dijo: las riquezas nos traen preocupaciones. Y Erasmo de Rotterdam, un maestrazo de El Colegio Invisible, habría escrito que lo que enaltece al hombre no es lo que tiene, sino lo que ES. No somos lo que tenemos, sino lo que SOMOS.

El ideal de Erasmo fue el de una reforma gradual y pacífica de la Iglesia y la sociedad civil, hasta conseguir una sociedad humanizada, donde el hombre pudiera desarrollarse al máximo.
En sus primeras obras critica las prácticas corruptas de la Iglesia.
En Manual del caballero cristiano (1503) y Elogio de la locura (Encomion moriae seu laus stultitiae, 1511), que dedicó a Moro, aboga por una vuelta a la primitiva ética cristiana. Aunque su obra más trascendente fue la traducción al griego del Nuevo Testamento (1516), basado en manuscritos nuevos. Mostró también opiniones progresistas acerca de la educación en Sobre el método del estudio (1511) y La enseñanza firme pero amable de los niños (1529).
Se le considera el precursor de la Reforma, sus obras fueron incluidas en el Indice de Obras Prohibidas por el Concilio de Trento, como era de esperarse.
En la ciudad suiza de Basilea fue amigo y redactor del editor Johann Froben. Ciudad donde falleció el 11 de julio de 1536.

sábado, 13 de octubre de 2007

EL BIEN

Ya los metafísicos griegos -Aristóteles a la cabeza- decían que el Bien conviene al hombre, y que la naturaleza de las cosas es, por definición, el Bien.
Concepción Arenal ha dicho que "las fuerzas que se asocian para el Bien no se suman, se multiplican".
Los Maestros de El Colegio Invisible sostienen:
  1. Haz el bien, y deja hablar a los hombres.
  2. El verdadero culto a Dios consiste en las buenas costumbres.
  3. Haz el bien, por amor al bien mismo.

No andamos mal. Los colegiados, y los metafísicos de hace más de dos mil trescientos años, éstán plenamente honrados con la noción del Bien. Y Jesús, nuestro Señor, ha proclamado el bien para la salvación del Hombre.

sábado, 6 de octubre de 2007

GABRIEL MARCEL, UN EXISTENCIALISMO CRISTIANO

La idea existencial data de Blas Pascal, pero se consolida con Sôren Kierkegard, predicador luterano en Dinamarca quien, pese a su pesimismo, delínea las bases del existencialismo cristiano, en oposición temprana a lo que en el siglo XX habría de ser el ateismo sartreano.
El existencialismo, como sabemos los de El Colegio Invisible, es un movimiento filosófico europeo y, más concretamente, franco-alemán con reminisencias danesas, surgido después de la Primera Guerra Mundial como respuesta la crisis de la ciencia y de la cultura de una Europa en guerra, que produjo una sensación generalizada de pesimismo: la vida carece de sentido, el mundo es absurdo, el hombre ha sido arrojado a la existencia sin un porqué y “está de más” (Sartre).
Las categorías existencialistas son las de nada, nausea, angustia, finitud, temporalidad, ser-para-la-muerte, etc. El término existencialismo se debe al neokantiano Fritz Heinemann (1929), quien encuentra la fuente ideológica en la Filosofía de la vida y en la fenomenología de Husserl. Puede hablarse de:
1) Un existencialismo negativo, pesimista y ateo (Sastre, Heidegger, etc.);
2) Un existencialismo positivo, optimista, religioso e, incluso, cristiano (G. Marcel, Merleau-Ponty, Abbagnano, etc.); y
3) Un existencialismo teológico (Gogarten, P. Tillich, K Rahner, etc.).
Todos ellos reaccionan frente al racionalismo y contra la concepción positivista de la vida. La tesis central, enunciada por Sastre en "El existencialismo es humanismo" (1946), se resume en que “la existencia precede a la esencia”. No hay una naturaleza humana universal, sino una universalidad humana de condición. No hay esencia precedente. La existencia es pura facticidad. Existen bienes de ex-sistere, estar fuera de, separación de un mundo y de una situación en el mundo, es el modo de ser propio del existente humano.
El hombre es una existencia que se define como un proyecto (será lo que libremente proyecte ser). Una autentica filosofía ha de partir de la unidad entre sujeto/objeto, y dicha unidad se halla encarnada en la existencia. El hombre existe como conciencia, libertad –pero el precio de la libertad es la angustia– y como proyecto, y sólo se realiza a través de sus actos libres. Si el hombre, omnímoda libertad, carece de fines y normas, ¿a qué ha sujetar sus acciones? A nada. Sólo cabe una ética de situación. “Usted es libre –dice Sartre–, elija, invente, ninguna moral puede dictarle lo que ha de hacer.”
Simona de Beauvoir (pareja de Sartre), en "Por una moral de la antigüedad" (1947), confirma que, a la pregunta de “¿qué acción es buena?” y “¿cuál mala?”, no es posible contestar desde fuera, porque la moral no provee de recetas ni descansa en ningún fin establecido de una vez para siempre, sino que consiste en pura e incesante tensión, en el engagement (compromiso) total. Por ello, afirma Aranguren que “no ha habido, en rigor, más que dos éticas formales: la kantiana y la existencial. Ambas han surgido en épocas de profunda crisis religiosa, en épocas de desconfianza en cuanto al ‘contenido’ de la moral” (Ética, 303).
Sôren KierKegaard (1813-1855), al poner el acento de lo ético no en el contenido, sino en la “forma”, en el “cómo” (actitud de sinceridad y decisión existencial), se muestra como uno de los precursores del formalismo ético existencial.
Pero el existencialismo asume una postura cristiana con Gabriel Marcel y Merleau Ponty. Dice G. Marcel: "...Hoy por hoy es necesario reconocer que somos criaturas creadas a imagen y semejanza de Dios".

martes, 25 de septiembre de 2007

LA TEMPLANZA

Por la Mtra. Luz Carmen Rodríguez Ch.
Se dice que la templanza es la moderación de los placeres de los sentidos, que constituye en una de las virtudes cardinales y se refiere principalmente a no cometer excesos aplicando la moderación y la continencia.
La palabra templanza proviene del latín ¨templar¨¨templo¨. Los griegos edificaban sus templos o lugares sagrados en las partes más altas de las montañas porque les permitía tener una visión completa del paisaje y contemplar lo que sucedía.
El temple se aplica también al proceso que sufren los metales y algunos cristales al ser sometidos a temperaturas extremas para determinar su fortaleza y así mejorar sus propiedades físicas exponiéndolos a temperaturas muy altas y enfriándolos después bruscamente en tinajas de hielo.
En Japón, los grandes guerreros templan sus espadas sometiéndolas más de quinientas veces al cambio de un rojo incandescente provocado por el fuego para después sumergirla en una vasija de agua helada.
La templanza es una condición por la que todos pasamos en el proceso de aprendizaje en cualquier etapa de nuestra vida.
Al igual que los metales la templanza nos permite someter nuestras capacidades a pruebas muy fuertes en las que ponemos de manifiesto nuestro estado emocional, intelectual, físico y espiritual.
Cada acto en nuestra vida puede ser una prueba de templanza, nuestra personalidad es como una espada que esta siendo templada por el fuego y el hielo de la vida hasta encontrar el punto del justo equilibrio en el que el filo de nuestro espíritu sea uno solo e indivisible.
Cada uno de nosotros encontrará el punto exacto de templanza en su vida, lo vamos aprendiendo le vamos dando elementos para saber equilibrar las circunstancias que se le presentan. Templar el alma es acumular la luz y la fuerza interior que nos proporciona los atuendos para entrar al amor verdadero.
Por fin, llegó una Mestra de El Colegio Invisible.

domingo, 23 de septiembre de 2007

RENACER

Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez, escribió Gabriel García Márquez, nuestro entrañable Gabo. Esta idea es, a mi juicio, existencialista.
El existencialismo nos dice que el hombre se hace día a día, una y otra vez; no esta hecho, no esta acabado, se va haciendo a sí mismo todos los días.
La vida es un arrojarse al abismo de la existencia cada minuto. El hombre es una construcción cotidiana. Es, pero va existiendo. Por eso, como dice el Gabo, nos vamos pariendo a nosotros mismos todos los días, la vida nos va obligando a ello... cincel y martillo en mano... como lo hacen desde siempre los alumnos de El Colegio Invisible.




sábado, 22 de septiembre de 2007

LA JUSTICIA

Los estoicos no estaban tan mal. El estoicismo es una ética de dureza, temple y carácter para enfrentar los males de la vida. Los Maestros de El Colegio ponen a sus aspirantes una prueba en la que les hacen vivir dos líquidos, uno amargo y en abudancia, y otro dulce del que apenas les hacen probar media gota. Y les dicen:
"¡Ay de aquél que no sepa soportar los embates de la vida porque es indigno de ser hombre!".
Es una enseñanza dura, una que pone a templar el espíritu de los pusilánimes.
Pero es una enseñanza que nos ilustra sobre la forma de ser de los hombres -sus mezquindades e iniquidades- pero también acerca de los caprichos del destino.
Con la fuerza de Dios, con la fuerza de la fe y de la virtud, podemos probar más brebajes amargos que dulces.
Bienvenidos los consejos de los maestros de El Colegio Invisible.